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Rating – análisis y posibles medidas de mejora <br><small>por Ingolf Ersel</br>

Situación de partida ¿Qué asociaciones le sugiere el siguiente ejemplo? Usted planifica una inversión (por ejemplo, la compra de una máquina) para su empresa. Un pago de cliente firmemente previsto no se ingresa en su cuenta bancaria

4 min de lecturaActualizado: 2021-01-12

Situación de partida

¿Qué asociaciones le sugiere el siguiente ejemplo?

Usted planifica una inversión (por ejemplo, la compra de una máquina) para su empresa. Un pago de cliente firmemente previsto no se ingresa en su cuenta bancaria. Se dirige al gestor de su banco habitual, solicita un crédito o bien una ampliación del límite de su cuenta corriente y presenta su balance junto con el BWA actual (análisis económico-empresarial) y la SuSa (lista de sumas y saldos).

Sin embargo, el experto en créditos tiene preguntas sobre sus cifras. Incluso podría manifestar dudas y, en su caso, denegar su solicitud de crédito.

Surge entonces la pregunta de por qué se llegó a una valoración crediticia negativa.

Generalidades

El objetivo del rating consiste, por un lado, en mostrar todas las áreas relevantes de rendimiento y función de la empresa analizada en relación con su situación económica y su previsible evolución y, por otro lado, en evaluar y poner de manifiesto la solvencia de la empresa y sus posibles riesgos.

Ante la gran cantidad de información disponible, el rating constituye para terceros, por ejemplo inversores o bancos, un instrumento para determinar la solvencia del deudor y la probabilidad de impago, así como para categorizar y minimizar, en particular, los riesgos crediticios.

Una buena calificación de rating no solo es requisito para la concesión del crédito, sino también para un tipo de interés aceptable. El diferencial de intereses entre una calificación «buena» y una «mala» en el KfW (Kreditanstalt für Wiederaufbau) supera los 4 puntos porcentuales. En los bancos locales habituales, el diferencial puede situarse entre el 1,5 % y el 5,4 % o incluso, individualmente, hasta el 8 %.

El procedimiento general del rating se desarrolla en varias fases del proceso:

  • Clasificación de los riesgos de insolvencia en categorías de riesgo,
  • Representación de los riesgos de insolvencia mediante indicadores,
  • Integración de los indicadores en un sistema de ratios,
  • Formación de un juicio de riesgo mediante el examen y la valoración de los valores de los indicadores,
  • Desarrollo de medidas en función del resultado del rating obtenido.

Áreas de optimización en el rating

Para asegurar el futuro de su empresa, deben adoptarse medidas preparatorias.

Las medidas seleccionadas que les presentamos en el marco de la política de balance pueden influir positivamente en la valoración del rating. La tabla resumen que figura a continuación muestra cómo estas medidas repercuten positiva o negativamente en las partidas del balance y en los indicadores de rating que los bancos derivan de ellas.

Las áreas más importantes a abordar en el marco de la mejora del balance son, a nuestro juicio, por ejemplo:

  • Incrementar los fondos propios
  • Aumentar la capacidad de generación de beneficios
  • Reducir el endeudamiento y
  • Asegurar la liquidez

A partir de ahí, se ofrecen diez medidas eficaces para lograr un efecto positivo en la asignación de la calificación de rating:

  • Mejorar el ratio de fondos propios
  • Reducir las existencias
  • Reducir las cuentas por cobrar
  • Optimizar la estructura financiera, en el sentido de: working capital y cobertura del inmovilizado
  • Adaptar los plazos de los créditos, en el sentido de: cash flow y capacidad de servicio de la deuda
  • Aumentar la rentabilidad
  • Reducir el endeudamiento
  • Minimizar el inmovilizado
  • Incrementar el cash flow
  • Optimizar la comunicación con los proveedores de capital

Las distintas medidas pueden ser abordadas de forma específica por usted y por nuestros especialistas y aplicarse de manera eficaz, rápida y sencilla.

Conclusión

La calificación de rating no es un indicador rígido, fijo o inmodificable. Con una política de balance previsora y una dirección empresarial orientada al rating, cualquier dirección de empresa puede influir positivamente en la propia calificación de rating de su sociedad.

Busque también usted el contacto directo con su banco habitual; su gestor bancario no solo puede comunicarle su calificación de rating, sino también ofrecerle indicaciones concretas para una mejora individual de su evaluación. Con gusto mantenemos también de antemano una conversación conjunta con su banco habitual.

Diríjase a nosotros para que —conjuntamente con usted— identifiquemos, definamos e implementemos las medidas eficaces esenciales para mejorar el rating de su empresa.

Tabla resumen

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

  • ¿Cuál es el objetivo de un rating bancario para empresas?

    Un rating evalúa la situación económica y la evolución previsible de una empresa, así como su solvencia y posibles riesgos. Para bancos e inversores es un instrumento para determinar la calidad crediticia del deudor, las probabilidades de impago y minimizar los riesgos de crédito. El resultado influye de forma decisiva en si se concede un crédito y en qué condiciones.

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  • ¿En qué medida influye la calificación crediticia en el tipo de interés del préstamo?

    La calificación crediticia repercute considerablemente en las condiciones de los intereses. En el KfW, la diferencia de tipos entre una buena y una mala calificación supera los 4 puntos porcentuales. En los bancos locales, el margen puede situarse entre el 1,5 % y el 5,4 %, llegando en casos puntuales hasta el 8 %.

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  • ¿Qué fases comprende un rating?

    En primer lugar, los riesgos de insolvencia se clasifican en categorías de riesgo y se representan mediante indicadores. A continuación, los indicadores se integran en un sistema de ratios y, tras analizar sus valores, se condensan en un juicio de riesgo. Sobre la base de este juicio se desarrollan medidas específicas de mejora.

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  • ¿En qué áreas del balance conviene centrarse para mejorar el rating?

    Las palancas clave son el aumento de los fondos propios, la mejora de la rentabilidad, la reducción del endeudamiento y el aseguramiento de la liquidez. Una política de balance previsora en estos ámbitos incide directamente en los ratios de rating que utilizan los bancos.

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  • ¿Qué medidas concretas mejoran la calificación crediticia (rating) de una empresa?

    Resultan especialmente eficaces el aumento de la ratio de capital propio, la reducción de existencias y cuentas por cobrar, así como la optimización de la estructura financiera (working capital, cobertura del inmovilizado). A ello se suman el ajuste de los plazos de los créditos, el incremento de la rentabilidad, la reducción del endeudamiento y del inmovilizado, la mejora del cash flow y una comunicación optimizada con los proveedores de capital.

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  • ¿La calificación crediticia (rating) de una empresa es fija de forma permanente?

    No, la calificación crediticia no es una cifra rígida. Mediante una gestión empresarial orientada al rating y medidas específicas de política de balance, la dirección puede influir activamente en el resultado. Un intercambio directo con el gestor bancario ayuda a identificar enfoques de mejora individuales.

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