Una vez más, nuestro comité de actividades de este año se encargó de que todos pasáramos un día estupendo juntos…
… este año salimos en bicicleta hacia las afueras de la ciudad. Tras un recorrido con un tiempo espléndido, hicimos una parada en el Strandcafé Ottilie, junto al lago Aasee, donde nos deleitamos con deliciosas tartas y pasteles caseros.
La velada la cerramos en el bar de vinos de Heiko y Annette Mätzig, donde, además de catar vinos seleccionados, pudimos disfrutar de los magníficos aperitivos que la señora Mätzig había preparado al momento para nosotros.
Fue, una vez más, una excursión redonda y queremos dar las gracias de todo corazón al comité de actividades por este alegre evento. Veremos qué se le ocurrirá al próximo equipo… aún falta todo un año, pero ya nos estamos alegrando, porque, como es sabido, ¡la ilusión anticipada es la más bonita de las alegrías!












