Conocimiento

…Y de repente llegó el confinamiento.<br><small>Un relato de Lena Nolte</small>

De un día para otro, todo se redujo al mínimo. Colegios, guarderías, comercios, etc. cerrados. En consecuencia, también nosotros tuvimos que adaptar nuestro trabajo rápidamente para responder de forma adecuada y lo más ágilmente posible a la pandemia —nueva para todos—

3 min de lecturaActualizado: 2021-01-12

De un día para otro, todo se redujo al mínimo. Colegios, guarderías, comercios, etc. cerrados. En consecuencia, también nosotros tuvimos que adaptar nuestro trabajo rápidamente para responder de forma adecuada y lo más ágilmente posible a la pandemia, nueva para todos nosotros.

Una vez más, aunque esta vez en una escala mucho mayor, se confirmó como acierto para nosotros como despacho haber avanzado pronto con los tiempos y haber abordado el tema de la digitalización.

Aún así, naturalmente, tuvimos que repensar y reestructurar un poco nuestro día a día laboral.

Por un lado, pudimos beneficiarnos de que las condiciones técnicas para trabajar desde casa ya estaban dadas. Muchos colaboradores ya habían trabajado antes desde casa, en mayor o menor medida, de modo que los puestos de teletrabajo ya estaban configurados y no fue necesaria una gran reorganización ni preparación. Por otro lado, en nuestro despacho ya teníamos digitalizada la mayor parte de los procesos, por lo que la documentación en papel es prácticamente la excepción y la mayor parte está disponible en formato digital. Esto nos da mucha más flexibilidad en nuestro trabajo, ya que no hay que «cargar» con documentos o archivadores. Simplemente podemos llevarnos nuestro «ordenador» (trabajamos con los llamados Surfaces) y trabajar prácticamente desde cualquier lugar.

El hecho de que al menos la situación del puesto de trabajo se pudiera resolver sin complicaciones nos dejó la cabeza despejada para otras cuestiones nuevas. Y de estas hubo —y sigue habiendo— muchísimas. Surgieron numerosos retos técnicos nuevos. Casi a diario se publicaban nuevas informaciones o se adoptaban decisiones. Los nuevos retos no son una rareza en nuestra profesión. Sin embargo, esta vez todo era nuevo y no había experiencias previas o similares sobre las que apoyarse. Una simple consulta a la ley no bastaba esta vez. Todo fue, de algún modo, un «learning by doing».

Lo que también se echó mucho en falta durante este tiempo, y en parte sigue quedándose corto, es el intercambio entre nosotros. Una pequeña sesión de brainstorming entre puerta y puerta nos había hecho avanzar más de una vez y había aportado nuevos enfoques. Pero, lamentablemente, esto es precisamente lo que, a pesar de la digitalización avanzada y de un intenso intercambio por correo, no se ha podido sustituir.

Y, por supuesto, también nuestros clientes tenían muchísimas dudas.

Debido al trabajo reducido (Kurzarbeit), a los cambios en el IVA y a diversas solicitudes para, por ejemplo, ayudas puente (Überbrückungshilfen), etc., fueron pocos los clientes que no se vieron afectados de algún modo por la crisis, aunque no todos en todos los ámbitos, y algunos «solo» preguntaban por precaución para prepararse «por si acaso». De este modo, esta vez teníamos un tema en el que, en cierta medida, nos fuimos formando junto con nuestros clientes y que así también superamos.

Gracias a las condiciones técnicas, al amplio acceso a medios digitales y a un activo intercambio y flujo de información tanto entre nosotros como con nuestros clientes, hemos salido bastante bien parados como despacho y hemos sabido afrontar los nuevos retos.

Pero, aunque seguro que hemos aprendido bastantes cosas para el futuro y podemos llevárnoslas con nosotros, también esperamos, naturalmente, que esto siga siendo una experiencia única y que poco a poco todo vuelva a la normalidad. Por el momento, lamentablemente, todavía no se vislumbra el final del trabajo adicional.

¡Cuídense!

Su Lena Nolte

Añadido por parte de la dirección del despacho;

Queremos agradecer aquí, una vez más y de forma muy especial, el enorme esfuerzo de todas las colaboradoras y todos los colaboradores.

Todos los departamentos han estado más que exigidos en los últimos meses y han demostrado una entrega total. En tiempos de crisis como estos se ve la verdadera unión, y estamos muy orgullosos de que, en nuestro despacho, esta funcione evidentemente de maravilla.

UN ENORME AGRADECIMIENTO por el esfuerzo extraordinario. Y cuando «la Corona» haya pasado y los tiempos lo permitan, nos hace ilusión disfrutar de una excursión de empresa inolvidable con todos vosotros en Praga, porque os lo habéis merecido con creces.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

  • ¿Qué ventajas ofrece un despacho digitalizado durante el confinamiento?

    Un despacho ampliamente digitalizado puede pasar al teletrabajo a corto plazo, ya que la documentación está disponible electrónicamente y los empleados pueden trabajar desde cualquier lugar. No es necesario transportar carpetas físicas, lo que aporta flexibilidad. Además, queda más capacidad para concentrarse en nuevos retos técnicos, como el desempleo parcial (Kurzarbeit) o las ayudas de transición.

    Enlace permanente a la pregunta

  • ¿Qué retos técnicos planteó la pandemia de Covid-19 a las asesorías fiscales?

    Las asesorías tuvieron que familiarizarse casi a diario con nuevas normativas, resoluciones e informaciones, sin poder recurrir a experiencias previas. Cuestiones como el desempleo parcial (Kurzarbeit), las modificaciones del impuesto sobre el valor añadido y las solicitudes de ayudas puente (Überbrückungshilfen) afectaron a prácticamente todos los clientes. Gran parte del trabajo hubo que abordarlo según el principio de 'learning by doing'.

    Enlace permanente a la pregunta

  • ¿Por qué resulta difícil sustituir el intercambio personal en el teletrabajo?

    A pesar del correo electrónico y las herramientas digitales, en el teletrabajo falta el brainstorming espontáneo de pasillo. Las conversaciones técnicas breves entre colegas suelen aportar nuevos enfoques que la comunicación electrónica no puede reemplazar por completo. Este intercambio directo resulta especialmente valioso ante temas nuevos o poco claros.

    Enlace permanente a la pregunta

  • ¿Cómo pueden los clientes beneficiarse de una asesoría fiscal bien digitalizada en tiempos de crisis?

    Una asesoría con buena infraestructura digital sigue operativa incluso durante un confinamiento y puede asistir a sus clientes de forma rápida en cuestiones de reducción de jornada (Kurzarbeit), cambios del IVA o solicitudes de ayudas puente. Gracias a los canales de comunicación digitales y al flujo ágil de información, las consultas se resuelven con rapidez. Cliente y asesoría abordan conjuntamente los nuevos temas.

    Enlace permanente a la pregunta

Volver a la vista general