
- Situación de partida
¿Qué asociaciones le suscita lo siguiente? Usted planea una inversión (por ejemplo, la compra de una máquina) para su empresa. Los pagos de clientes previstos no llegan a su cuenta bancaria. Usted se dirige al gestor de su banco habitual, solicita un crédito o una ampliación del límite de su cuenta corriente y presenta su balance junto con la BWA actual (análisis económico-empresarial) y la SuSa (balance de sumas y saldos). El experto en crédito plantea preguntas. Incluso podría manifestar dudas. Es posible que reciba una negativa.
2. Aspectos generales
El objetivo del rating consiste en evaluar todas las áreas de actividad y funciones relevantes de la empresa analizada en cuanto a su situación económica y su previsible evolución, así como en identificar y valorar la solvencia y los posibles riesgos asociados.
Dada la gran cantidad de información disponible, el rating sirve a terceros, por ejemplo inversores o bancos, para determinar la solvencia de los deudores y la probabilidad de impago, permitiendo categorizar y minimizar especialmente los riesgos crediticios.
Una buena calificación de rating no solo es requisito para la concesión de un crédito, sino también para obtener un tipo de interés aceptable. La diferencia de tipos entre una calificación «buena» y una «mala» supera en el KfW (Kreditanstalt für Wiederaufbau, banco público de fomento alemán) los 4 puntos porcentuales. En los bancos locales el diferencial puede situarse igualmente en hasta 4 puntos porcentuales.
El procedimiento general del rating se desarrolla en distintas fases:
• Clasificación de los riesgos de insolvencia en categorías de riesgo
• Representación de los riesgos de insolvencia mediante indicadores
• Vinculación de los indicadores en un sistema de indicadores
• Formación de un juicio de riesgo mediante el examen y la valoración de los valores de los indicadores
• Desarrollo de medidas en función del resultado obtenido en el rating
3. Áreas de optimización en el rating
Las medidas seleccionadas que presentamos en el marco de la política de balance pueden influir positivamente en la valoración del rating. El siguiente resumen muestra cómo repercuten en las partidas del balance y en los indicadores de rating que los bancos derivan de ellas.
Las principales áreas a abordar para mejorar el balance son:
• Aumentar los fondos propios
• Incrementar la rentabilidad
• Reducir el endeudamiento
• Asegurar la liquidez
A partir de ahí, se ofrecen diez medidas eficaces para lograr un efecto positivo en la asignación de una calificación de rating:
• Mejorar la ratio de fondos propios
• Reducir las existencias
• Reducir las cuentas por cobrar
• Optimizar la estructura financiera, en el sentido de: working capital y cobertura del inmovilizado
• Adaptar los plazos de los créditos, en el sentido de: cash flow y capacidad de servicio de la deuda
• Aumentar la rentabilidad
• Reducir el endeudamiento
• Minimizar el inmovilizado
• Incrementar el cash flow
• Optimizar la comunicación con los proveedores de capital
Estas medidas pueden ser abordadas de forma específica por usted y por nuestros especialistas e implementarse de manera eficaz, rápida y sin complicaciones.
4. Conclusión
La calificación de rating no es un indicador rígido, fijo ni imposible de influir. Mediante una política de balance previsora y una gestión empresarial orientada al rating, cualquier dirección puede influir positivamente en la calificación de su empresa.
No dude en ponerse en contacto con nosotros para que podamos ayudarle a desarrollar las medidas eficaces más relevantes para usted y su empresa con vistas a mejorar su rating.
Preguntas frecuentes
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el objetivo de un rating para las empresas?
Un rating evalúa todas las áreas de rendimiento y funciones relevantes de una empresa en cuanto a su situación económica y su previsible evolución. Sirve a terceros, como bancos o inversores, para valorar la solvencia del deudor y la probabilidad de impago. De este modo, los riesgos crediticios pueden categorizarse y minimizarse.
¿Qué influencia tiene la nota de rating en las condiciones del crédito?
Una buena nota de rating no solo es un requisito para la concesión del crédito, sino que también determina el tipo de interés. En el KfW, así como en los bancos locales, la diferencia de tipos entre una buena y una mala nota puede alcanzar hasta 4 puntos porcentuales.
¿Qué áreas del balance son especialmente importantes para mejorar el rating?
En el marco de la política de balance deben optimizarse cuatro áreas centrales: aumento de los fondos propios, incremento de la rentabilidad, reducción del endeudamiento y aseguramiento de la liquidez. Estas palancas influyen directamente en los indicadores de rating que aplican los bancos.
¿Qué medidas concretas mejoran la calificación de rating de una empresa?
Entre las medidas eficaces se encuentran la mejora del ratio de fondos propios, la reducción de existencias y cuentas por cobrar, la optimización de la estructura financiera (working capital, cobertura del inmovilizado), la adaptación de los plazos de crédito a la capacidad de servicio de la deuda, el aumento de la rentabilidad y del cash flow, así como la minimización del inmovilizado. Adicionalmente, conviene gestionar de forma activa la comunicación con los proveedores de capital.
¿Cómo se desarrolla metodológicamente el proceso de rating?
El proceso de rating se estructura habitualmente en varias fases: clasificación de los riesgos de insolvencia en categorías de riesgo, representación de dichos riesgos mediante indicadores, integración de los indicadores en un sistema, formulación de un juicio de riesgo a partir de la evaluación de los valores de los indicadores y, finalmente, definición de medidas adecuadas en función del resultado.