
Antecedentes Hasta ahora, los cónyuges o las parejas de hecho registradas podían optar entre la tributación conjunta (Zusammenveranlagung), la tributación separada (getrennte Veranlagung) y la tributación individual (Einzelveranlagung). En la mayoría de los casos, la tributación conjunta conduce a la menor carga del impuesto sobre la renta, ya que existe la denominada «ventaja del splitting» y algunas bonificaciones fiscales se duplican o pueden trasladarse al otro cónyuge si uno de ellos no las aprovecha. La tributación separada, que en el pasado podía elegirse, será posible por última vez para el ejercicio 2012. A partir del año 2013 solo se podrá optar entre la tributación conjunta o la tributación individual. Diferencias: ¿tributación separada o tributación individual? En el marco de la tributación separada, determinados gastos, como por ejemplo algunos gastos especiales (Sonderausgaben), cargas extraordinarias (außergewöhnliche Belastungen) o servicios domésticos (haushaltsnahe Dienstleistungen), podían distribuirse hábilmente para optimizar la carga fiscal. Eso ya no será posible a partir del año 2013 con la nueva tributación individual. A partir de ahora, los gastos deberán imputarse al cónyuge o pareja de hecho que efectivamente los haya soportado económicamente. No obstante, por motivos de simplificación, mediante una solicitud conjunta de ambos cónyuges puede realizarse un reparto al 50 % de los gastos, siempre que ambos estén de acuerdo. Las cargas extraordinarias, como por ejemplo los gastos médicos, solo tienen efecto fiscal cuando superan la denominada «carga razonable» (zumutbare Belastung), que depende, entre otros factores, del nivel de los ingresos. En el marco de la tributación separada, la carga razonable propia se calculaba sobre el importe total de ambos cónyuges. La novedad es que, en la tributación individual, se determina de forma separada según la suma total de ingresos de cada cónyuge. Los siguientes gastos pueden seguir distribuyéndose de forma fiscalmente óptima entre los cónyuges también en la tributación individual, previa solicitud conjunta:
- Gastos de cuidado de hijos
- Reducción por formación (Ausbildungsfreibetrag) para un hijo alojado fuera del domicilio familiar
- Traspaso a los padres de la reducción por discapacidad o por supervivencia correspondiente a un hijo
En comparación con la tributación conjunta, la tributación individual puede resultar útil, por ejemplo, en los siguientes supuestos:
- Indemnizaciones por despido
- Prestaciones sustitutivas del salario, como prestaciones por enfermedad, desempleo o parentales
- Segunda carrera universitaria
Con gusto comprobamos si una tributación individual puede tener sentido en su caso. Si elaboramos su declaración del impuesto sobre la renta, esta comprobación se realiza de forma automática. Cambio del tipo de tributación solo posible bajo determinadas condiciones A partir de 2013, el tipo de tributación queda vinculante con la presentación de la declaración del impuesto correspondiente al periodo impositivo en cuestión. Posteriormente, el tipo de tributación solo podrá modificarse en el marco de determinadas normas de modificación. Hasta ahora, los cónyuges podían cambiar la opción del tipo de tributación elegida al presentar la declaración tantas veces como quisieran, hasta la firmeza de la liquidación.
Preguntas frecuentes
Preguntas frecuentes
¿Qué modalidades de tributación pueden elegir los cónyuges a partir del ejercicio fiscal 2013?
A partir del periodo impositivo 2013, los cónyuges y las parejas de hecho registradas solo pueden optar entre la tributación conjunta (Zusammenveranlagung) y la tributación individual (Einzelveranlagung). La tributación separada (getrennte Veranlagung) que existía hasta entonces fue suprimida y se aplicó por última vez en el ejercicio 2012.
¿En qué se diferencia la tributación individual a partir de 2013 de la anterior tributación separada?
En la tributación separada, los gastos extraordinarios, las cargas excepcionales y los servicios domésticos podían repartirse libremente entre los cónyuges. En la tributación individual, estos gastos deben imputarse, por regla general, al cónyuge que los haya soportado económicamente. No obstante, previa solicitud conjunta y por motivos de simplificación, es posible un reparto al 50 %.
¿Cómo se calcula la carga soportable en cargas extraordinarias en la liquidación individual (Einzelveranlagung)?
En la liquidación individual, la carga propia soportable se calcula por separado para cada cónyuge según su propia base imponible total (Gesamtbetrag der Einkünfte). Esto difiere de la antigua liquidación separada (getrennte Veranlagung), en la que la carga soportable se determinaba a partir de la base imponible conjunta de ambos cónyuges.
¿En qué casos puede ser fiscalmente más ventajosa la tributación individual frente a la tributación conjunta?
La tributación individual puede resultar conveniente, en particular, cuando uno de los cónyuges percibe una indemnización por despido, recibe prestaciones sustitutivas del salario como subsidios por enfermedad, desempleo o crianza, o cursa una segunda carrera. En tales constelaciones, el cálculo separado del impuesto puede dar lugar, en casos concretos, a una carga fiscal global inferior a la del tipo de splitting propio de la tributación conjunta.
¿Puede modificarse posteriormente el tipo de tributación elegido a partir de 2013?
A partir de 2013, el tipo de tributación es vinculante, en principio, con la presentación de la declaración de impuestos. Una modificación posterior solo es posible en el marco de determinadas normas de corrección y rectificación. Hasta entonces, la opción elegida podía modificarse tantas veces como se quisiera hasta la firmeza de la liquidación tributaria.