
Los accidentes de tráfico con el vehículo privado que ocurren en el trayecto entre el domicilio y el lugar de trabajo tienen, en principio, carácter profesional, y los gastos derivados del accidente que el contribuyente debe soportar son, al menos en el marco de los gastos deducibles (Werbungskosten), desgravables fiscalmente. Ahora bien, el BFH nos trastoca los planes y limita la deducción. El BFH ha resuelto mediante sentencia de 21.08.2012, Az. VIII R 33/09, que, para el cálculo del daño material deducible como Werbungskosten —en caso de reparación no efectuada—, ya no debe partirse del valor de mercado del vehículo antes del accidente, sino de los costes de adquisición reducidos por amortizaciones ficticias (valor contable ficticio). El importe deducible como Werbungskosten por un vehículo dañado en un accidente de origen profesional y no reparado se determina, por tanto, por la diferencia entre el valor contable ficticio calculado antes del accidente y el precio de venta obtenido.
Un ejemplo:
Jurisprudencia anterior Valor de mercado antes del accidente: 11.500 Precio de venta del vehículo tras el accidente: 3.500 Diferencia (= pérdida para el contribuyente): 8.000 = Werbungskosten
Nueva jurisprudencia Costes de adquisición originales, p. ej.: 24.000 Amortización ficticia: se asume una vida útil de 6 años (24.000 €/6) = 4.000 € anuales El vehículo tenía 4 años (4×4): 16.000 Valor contable (ficticio) antes del accidente: 8.000 Precio de venta del vehículo tras el accidente: 3.500 Diferencia = pérdida para el contribuyente: 4.500 = Werbungskosten
Asumiendo un tipo impositivo del 30 % en el impuesto sobre la renta (de forma simplificada), el resultado del ejemplo según la jurisprudencia anterior es 1.050 € más favorable que según la nueva jurisprudencia.
Preguntas frecuentes
Preguntas frecuentes
¿Son deducibles como gastos profesionales (Werbungskosten) los costes de accidente en el trayecto al trabajo?
Sí, los accidentes de tráfico con el vehículo privado en el trayecto entre el domicilio y el primer centro de actividad se consideran, en principio, de origen profesional. Por ello, los costes derivados del accidente pueden deducirse como Werbungskosten en los rendimientos del trabajo por cuenta ajena. Esto se aplica de forma adicional a la Entfernungspauschale (tanto alzado por distancia) para gastos extraordinarios.
¿Cómo se calcula el daño patrimonial en caso de reparación no realizada según la sentencia del BFH de 21/08/2012?
Según la sentencia del BFH VIII R 33/09, en caso de reparación no realizada ya no resulta determinante el valor de mercado del vehículo antes del accidente, sino el valor contable ficticio. Este se obtiene de los costes de adquisición originales menos las amortizaciones ficticias por desgaste (AfA). La diferencia entre dicho valor contable ficticio y el precio de venta es deducible como gastos relacionados con los ingresos (Werbungskosten).
¿Qué vida útil se asume al calcular el valor contable ficticio de un turismo?
Para el cálculo de la AfA ficticia (amortización fiscal en Alemania) se aplica habitualmente una vida útil de 6 años. De ello resulta una amortización ficticia anual equivalente a un sexto de los costes de adquisición originales. Este importe se multiplica por la antigüedad del vehículo y se deduce de los costes de adquisición.
¿Qué efectos fiscales tiene la nueva jurisprudencia del BFH para los contribuyentes?
El nuevo método de cálculo conduce, por regla general, a un importe deducible de gastos profesionales (Werbungskosten) inferior al del anterior método del valor de mercado, ya que el valor contable ficticio suele situarse por debajo del valor real de mercado. Con un precio de adquisición de 24.000 euros y un uso de cuatro años, la diferencia puede ascender a varios miles de euros. Con un tipo impositivo del 30 %, esto supone una carga fiscal notablemente mayor frente a la situación jurídica anterior.
¿El nuevo método de cálculo se aplica también a vehículos accidentados efectivamente reparados?
No, la limitación basada en el valor contable ficticio se aplica expresamente solo en caso de reparación no realizada. Si se incurre en los costes reales de reparación, estos son deducibles como gastos profesionales (Werbungskosten) por el importe acreditado, en la medida en que no sean reembolsados por un seguro. La limitación afecta, por tanto, únicamente al daño patrimonial ficticio.